Las primeras Hijas de la Caridad llegaron a Brasil en 1849, después de una travesía de setenta días por el océano Atlántico. Eran doce hermanas francesas, misioneras, que partieron de Le Havre, en Francia, llenas de celo apostólico y animadas por las palabras de orden: «¡Partid, hijas mías, partid! Llevad en una mano la antorcha de la fe y en la otra la llama de la caridad», les dijo el padre Étienne, entonces superior general.

Cuando se establecieron en territorio brasileño, comenzaron a trabajar en el ámbito caritativo y educativo, siguiendo el espíritu vicentino, y pronto dieron lugar a una gran variedad de obras y servicios, además de fomentar nuevas vocaciones.

Debido a la gran distancia que las separaba de la Casa Madre, en Francia, y a la necesidad de una comunicación más cercana con las bases de actuación, en 1860 los superiores mayores decidieron fundar la primera Provincia de las Hijas de la Caridad en Brasil, con sede en Rio de Janeiro, y con el nombre civil de Sociedad de San Vicente de Paúl. 

Inicialmente, la labor de la Provincia abarcaba todo el país, y poco a poco se fue subdividiendo para atender mejor a los objetivos del carisma y la misión de las hermanas. En la actualidad, las Hijas de la Caridad cuentan con cinco Provincias en Brasil, con sedes en Rio de Janeiro, Curitiba, Amazonas, Fortaleza y Recife. Las cinco Provincias llevan a cabo actividades en las veintisiete unidades federativas del país.